Asia & Boris
Casa Cien abre al centro: adoquines, ochre y una celebración que se siente pueblo mágico. El empedrado como pasarela, no como postal.
Casa Cien abre al centro: adoquines, ochre y una celebración que se siente pueblo mágico. El empedrado como pasarela, no como postal.
De la hacienda al pueblo: texturas de piedra, flores en reja y una paleta cálida. San Miguel se recorre; no se posa.
El empedrado de San Miguel de Allende no es decorado: es el suelo de la fiesta, el camino al templo y el encuadre de cada retrato. EFEGE fotografía bodas de lujo entre adoquines, fachadas y callejones —Casa Cien, el centro, haciendas a minutos— con mirada editorial y discreción en vía pública. Para parejas que quieren el pueblo en las imágenes, no un set construido.
¿Pueden fotografiar en las calles del centro?
Sí, en ventanas breves y con discreción. Para iglesias, azoteas y hoteles coordinamos permisos.
¿El adoquín complica el vestido y los tacones?
Planificamos recorridos cortos y horarios. El empedrado se usa como textura, no como obstáculo de última hora.
¿Cuál es la mejor luz en el centro?
Mañana temprano y atardecer. El mediodía en fachadas claras es duro; buscamos sombra de portales.